By Alexandre Dumas père

En medio de l. a. guerra civil emprendida por l. a. aristocracia francesa durante l. a. minoría de edad de Luis XIV, dos mujeres se enfrentan con todas sus armas: en l. a. lucha por el poder, ponen en liza su belleza, su gran capacidad para l. a. intriga, su amor y sus celos, sin renegar del coraje ni de sus dotes militares. Alexandre Dumas (1802-1870), autor de algunas obras maestras del espíritu romántico como El conde de Montecristo, recrea una estampa de l. a. guerra de los angeles Fronda, con dos personajes que quieren ser los equivalentes femeninos de sus célebres mosqueteros: l. a. astuta y encendida amante del duque d’Épernon, Nanon de Lartigues, fiel a una Ana de Austria y a un cardenal Mazarino que tratan de salvaguardar los angeles corona para quien luego sería el Rey Sol, Luis XIV; y los angeles rubia y valerosa Claire de Cambes, que sostiene l. a. rebelión de los príncipes de Condé con su inteligencia y su astucia.

Show description

Read or Download La guerra de las mujeres PDF

Best Literary Classics books

Dubliners

A definitive version of possibly the best brief tale assortment within the English languageJames Joyce’s Dubliners is a vibrant and unflinching portrait of “dear soiled Dublin” on the flip of the 20th century. those fifteen tales, together with such unforgettable ones as “Araby,” “Grace,” and “The Dead,” delve into the center of the town of Joyce’s beginning, shooting the cadences of Dubliners’ speech and portraying with a nearly brute realism their outer and internal lives.

The Log from the Sea of Cortez (Penguin Classics)

Within the years after the 1939 booklet of Steinbeck’s masterful The Grapes of Wrath, Steinbeck and his novel more and more turned the heart of severe controversy and censorship. looking for a respite from the nationwide degree, Steinbeck and his shut buddy, biologist Ed Ricketts, launched into a month lengthy marine specimen-collecting excursion within the Gulf of California, which ended in their collaboration at the Sea of Cortez.

The Pickwick Papers (Penguin Classics)

'One of my life's maximum tragedies is to have already learn Pickwick Papers - i cannot return and skim it for the 1st time' Fernando PessoaFew first novels have created as a lot renowned pleasure because the Pickwick Papers - a comic book masterpiece that catapulted its twenty-four-year-old writer to speedy status.

The Conquest of New Spain (Penguin Classics)

Shiny, robust and soaking up, it is a first-person account of 1 of the main startling army episodes in heritage: the overthrow of Montezuma's doomed Aztec Empire through the ruthless Hernan Cortes and his band of adventurers. Bernal Díaz del Castillo, himself a soldier less than Cortes, offers a fascinatingly distinct description of the Spanish touchdown in Mexico in 1520 and their amazement on the urban, the exploitation of the natives for gold and different treasures, the expulsion and flight of the Spaniards, their regrouping and eventual seize of the Aztec capital.

Extra info for La guerra de las mujeres

Show sample text content

Dijo impetuosamente los angeles joven princesa–, veo con menos pena que Vuestra Majestad los angeles necesidad a que estamos obligados. Mi esposo y mi hermano sufren un indigno cautiverio: ese esposo y ese hermano son vuestros hijos. Además, vuestra hija está proscrita. Creo que eso excusa cualquier empresa que podamos intentar. –Sí –dijo los angeles princesa viuda con una tristeza llena de resignación–. Sí, lo soporto con más paciencia que vos, señora, y, además, también creo que nuestro destino ha llegado a ser el de proscritos o prisioneros. Nada más convertirme en esposa del padre de vuestro marido, hube de dejar Francia, perseguida por el amor del rey Enrique IV. Y nada más volver, tuvimos que entrar en Vincennes, perseguidos por el odio del cardenal de Richelieu84. Mi hijo, hoy en prisión, vino al mundo en prisión, y al cabo de treinta y dos años ha podido ver de nuevo l. a. habitación donde nació. ¡Ay! , vuestro suegro, Monsieur el príncipe, tenía razón en sus sombrías profecías cuando le anunciaron los angeles victoria de los angeles batalla de Rocroi, cuando lo llevaron a los angeles sala tapizada con las banderas cogidas a los españoles: «Dios sabe los angeles alegría que esta acción de mi hijo me da –dijo volviéndose hacia mí–; pero recordad, señora, que cuanta más gloria consiga nuestra casa, más desgracias le ocurrirán. Si no me armase de Francia, que es un blasón demasiado bello para abandonarlo, querría tomar por escudo de armas un halcón al que sus cascabeles denuncian y ayudan a recuperar, con esta divisa: Fama nocet 85». Hemos hecho demasiado ruido, hija mía, y eso es lo que nos perjudica. ¿No sois de mi opinión, Lenet? –Señora –replicó Lenet, afligido por los recuerdos que acababa de evocar l. a. princesa–, Vuestra Alteza tiene razón, pero hemos avanzado demasiado para retroceder ahora. Es más: en circunstancias como las que estamos, se trata de tomar una resolución rápida, no debemos ocultarnos nuestra situación. Sólo somos libres en apariencia, los angeles reina tiene los ojos puestos en nosotros, y el señor de Saint-Aignan nos bloquea. ¡Pues bien! , se trata de salir de Chantilly a pesar de los angeles vigilancia de los angeles reina y del bloqueo del señor de Saint-Aignan. –¡Salgamos de Chantilly, pero salgamos con l. a. cabeza alta! –exclamó Madame l. a. princesa. –Comparto esa opinión –dijo los angeles princesa viuda–: los Condé no son españoles y no traicionan. No son italianos y no engañan... Lo que hacen, lo hacen a plena luz y con los angeles frente alta. –Señora –dijo Lenet con el acento de l. a. convicción–, Dios es testigo de que seré el primero en ejecutar los angeles orden de Vuestra Alteza, sea l. a. que sea; pero para salir de Chantilly como queréis hacer, hay que librar batalla... Sin duda, no tenéis los angeles intención de ser mujeres el día del combate, después de haber sido hombres en el consejo... Marcharéis al frente de vuestros partidarios y seréis vos quienes lanzaréis a vuestros soldados el grito de guerra... Pero olvidáis que, al lado de vuestras preciosas existencias, empieza a brotar una existencia no menos preciosa: los angeles del señor duque d’Enghien, vuestro hijo y nieto...

Rated 4.11 of 5 – based on 40 votes